Categories:

Experiencia Viajando a la Patagonia (parte 2)

En la parte 1 les conté un poco lo que fue la experiencia patagonia en los primeros días (Martes y Miercoles), paseando por El Chaltén y las enseñanzas (e inconvenientes) que tuvimos en el camino, siguiendo la línea de tiempo quiero contarte ahora, como nos fue en el siguiente destino a El Calafate.

Arrancamos saliendo a las 8am del Jueves de El Chaltén y resulta que la única estación de servicio que hay, abría a las 9 am, y teníamos que cargar ya que es la única hasta Calafate, así que a esperar mientras escuchábamos Podcast de Charlas TEDx.

Luego en el camino, disfrutamos de ver unos paisajes hermosos (que anteriormente no habíamos podido observar, ya que viajábamos de noche) e incluso en un mirador, vimos unos zorros que andaban deambulando tranquilamente.

Llegamos a Calafate, todavía doloridos por la caminata del día anterior, y como solemos hacer, encaramos a “información turística” para ver qué actividades nos recomendaba.

Resulta que Todo lo que nos recomendó, eran actividades pagas, obviamente lo relacionado al Glaciar Perito Moreno, aunque también las “Experiencias” que era ir en camionetas a diversos lugares por rutas interesantes y entretenidas a unas cavernas, ver distinta fauna, hasta para entrar a un sendero que rodeaba la costa, había que abonar.

Así que siendo algo pasado el mediodía, fuimos a las agencias de viaje a averiguar por excursiones y acá nos dimos cuentas de algo, todos Tercerizan el servicio, por lo que los precios están totalmente unificados, algo sumamente importante, vayas a donde vayas (que puedes encontrar 5/6 agencias de viaje en una misma cuadra) todas tendrán el mismo precio, por lo que ahí se tiene que destacar claramente el Servicio, de como te lo ofrecen y la atención.

Asi que fuimos a una (todavía no nos habíamos dado cuenta de esto) y nos atendió desde la puerta, sin mucho detalle, fuimos a una siguiente que tuvimos que esperar bastante (además por los protocolos covid, no suele haber mucha gente atendiendo ni que pueda ser atendida) así que nos fuimos, y llegamos a tercera, que como se suele decir, era la vencida (con la que nos quedaríamos).

Nos solo nos comentó todas las excursiones posibles, si no que nos mostraba videos de que es lo que íbamos a vivir, contándonos y relatándonos un poco de la experiencia, con una gran proactividad, de mostrarnos distintas posibilidades sin ningún compromiso.

Así fue que decidimos hacer el “minitrekking” que es la caminata encima del Glaciar Perito Moreno, que si bien es una experiencia no económica ($16000 por persona, unos 110 “dólares blue” o 165 USD oficial) aprovechamos que teníamos el beneficio del “previaje*” y lo abonamos íntegramente con eso.

La excursión igual era para el día siguiente, así que aprovechamos ese día para recorrer un poco el centro, la costanera (ya que muchas más opciones ya no había a ese horario), caminar un poco y descansar de la intensidad del día anterior.

Ya siendo Viernes, fuimos temprano al Parque Nacional los Glaciares (en el camino compramos unas empanadas de un lugar bastante económico para tener que almorzar). Llegamos al Parque luego de casi 1hs en auto, abonamos la entrada $530 cada uno (las excursiones no contemplan la entrada al parque) e hicimos las pasarelas, que son gratuitas y podés ver la imponencia del glaciar bastante cerca y el ruido que generan los desprendimientos constantes, es algo sumamente hermoso y recomendable de que vivan.

A la tarde hicimos la caminata por el Glaciar, una experiencia también única e inigualable, sumada a toda la información que te va proporcionando el guía, hace que todo sea una experiencia hermosa, e incluso al final de la caminata, te sirven un vaso de whisky con hielo del mismo glaciar que agarran delante tuyo (nosotros no tomamos alcohol, así que tomamos agua con hielo de glaciar).

Después de un día a puro glaciar, volvimos al centro, aprovechamos y comimos relativamente temprano, fuimos al hotel, exploté al máximo cada centavo y usé la pileta climatizada que había, y al día siguiente partimos a Río Gallegos.

Mataco en el hielo

Sábado en Río Gallegos… Una ciudad donde no explotan nada el turismo, a tal punto de que la agencia de Información turística estaba cerrada los fines de semana…

Preguntamos en el hotel que podíamos hacer y nos dice la chica de la recepción “no, acá en Río Gallegos, no hay nada” y a nosotros nos quedaba mucho tiempo hasta el Domingo a la noche, así que nuestro querido Google nos ayudó.

El sábado por la tarde disfrutamos de la Laguna azul, un lugar hermoso, hiper tranqui, muy fácil acceso y a 45’ del centro, y al día siguiente y el último en la #Patagonia fuimos para el cabo vírgenes, donde está el km 0 de la conocida ruta nacional 40, una pingüinera hermosa, bastante cuidada, con carteles explicativos (aunque no había nadie ni siquiera para cobrar entrada, que decía que te cobraban, no sabemos si porque era domingo, o por la situación pandémica).

Incluso estuvimos en el punto más austral de la Argentina continental, el que es Punta Dungeness, que el acceso a ese lugar era extraño, ni siquiera sabíamos si podiamos estar ahi, habia muchísima maquinaria y carteles de inflamables, que creo que era todo relacionado a gas, pero incluso estuvimos en el literalmente Alambrado, que separa Argentina de Chile.

A la vuelta tuvimos el segundo accidente, una camioneta pasó por nuestro costado (en el camino de ripio) y nos lanzó una piedra al parabrisa el cual lo hizo que se astille en la parte inferior y que luego se empiece a extender una rajadura.

Ya que nos manejamos con tiempo de sobra, pudimos ir al aeropuerto, devolver el auto mostrando en persona los 2 inconvenientes e hicimos todo el papeleo correspondiente para poder cobrar luego el seguro que brinda la tarjeta visa (todavía no hay nada, si logramos que lo reconozcan, veo de armar un post contándoles toda esa situación puntualmente).

Más allá de los daños al vehículo, la experiencia fue algo hermoso e inolvidable (y me encargo de que así sea, escribiendo esto).

Ojalá tengan alguna vez la oportunidad de vivir esta experiencia si es que aún no lo hicieron, y obviamente, para cualquier consejo, comentario, duda o experiencia que quieran compartir, bienvenida sea.

 

 

 

 

 

*Previaje fue un programa impulsado por el ministerio de turismo nacional, donde, durante fines del año pasado (2020) las personas que hicieran compras relacionadas al turismo nacional (alojamiento, viaje, alquiler de vehiculo, etc) se le devolvía un 50% de lo gastado, para poder utilizar en otras actividades de turismo (cultura, gastronomía, excursiones, etc.) con el objetivo de ayudar a toda la industria turística del país.

Aún no hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *