Mudarnos nos salió el doble… y lo hicimos igual

Un cambio de casa. Más metros. Más luz. Una oficina propia. Y también más miedo.

En este episodio cuento qué pasa cuando tomás una decisión que te entusiasma y te asusta al mismo tiempo. Cuando los números son más grandes, la responsabilidad pesa más y ya no podés seguir jugando al mismo nivel que antes.

Hablamos de riesgos calculados, del vértigo de crecer, de usar los ahorros como puente y no como destino, y de por qué a veces primero aparece el compromiso… y después la capacidad.

Si alguna vez sentiste que el lugar en el que estás te empezó a quedar chico, este episodio es para vos.

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